domingo, 21 de marzo de 2010

El Caprichoso Goya





Hoy me dió ganas de escribir… sobre Francisco Goya, sobre la guerra.. (otra vez)


Lei en el catálogo de la última exposición con el tema de la prisión Abur Ghraib en Iraq del pintor colombiano Fernando Botero, que Francisco Goya fue el primer pintor “anti-guerra”, el primero que pintó escenas de guerra, no desde el punto de vista de la victoria de los soldados con banderas, uniformes coloridos, montados en caballos pura sangre, sino de sus víctimas: los civiles, niños, mujeres, hombres, y animales, desmembrados, fusilados, ahorcados torturados, encadenados… todo lo peor, pero real.


Por un tiempo Goya vivío recluso en una casa en Madrid, España, cuando pintó Los Caprichos, una serie de pinturas sobre las Guerras Napoleonicas.Yo lo que veo en esas humanas deformadas, distorcionadas, feas, derritiéndose, la pudrición de la conciencia humana durante la guerra.


No hay guerras benignas, no hay medio guerras, no hay guerras tibias. En las guerras la muerte no es lo peor. Están las muertes lentas de las enfermedades, heridas serias, incapacitación y mas. En mi opinión las guerras son todas iguales, no importa cuando ni donde sucedan; quien “gane” o “pierda”.


Tambien lei que Goya pintó Los Caprichos en las paredes de la casa, y que la mejor forma de apreciarlos es en la oscuridad, alumbradas solamente con la luz de una vela. Ahora están en el Museo del Prado iluminadas con luces artificiales.



A mi me parece interesante la posibilidad de que Goya hubiese pintado las obscuridades de las siquis de los humanos, en la obscuridad.


Nada mas apropiado.