La experiencia más notable del día de hoy fué que salí y me comí un Sundae de chocolate con almendras, chocolate fudge, crema batida, y la consabida cereza al final. Wow! El que se inventó eso merece el premio Nobel. Le sube los mocos a cualquiera que tenga una depre de esas que me dan a mí.
Me llenó de ilusión por unos minutos hasta que llegué a la cereza y ya. Se acabó el evento. Ah, pero lo recordaré para la próxima vez que me apeste la vida.
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